Porque les conozco, a los y las periodistas, y porque nos han acompañado en las luchas sociales. Dando visibilidad que muchas veces también ha sido protección. Lamento que algunas de las personas (algunas) de la batucada hayan estado involucradas porque también en ella hay amigas queridas y de igual manera han acompañado. Pero, la agresión fue real y es lamentable. Ojalá que se reflexione, de todos lados a quien benefician estas agresiones y limitaciones a la libertad de información y prensa. Recordemos que los compañeros trabajadores de prensa son también uno de los sectores susceptibles de ser violentados en sus Derechos Humanos; no convirtamos la lucha y movilizaciones sociales en “alimento” para los verdaderos enemigos.
ALERTA Y PRONUNCIAMIENTO


La Red de Mujeres Periodistas del Estado de Morelos alerta, denuncia y condena las agresiones contra periodistas registradas en la marcha del pasado 2 de octubre en Cuernavaca.

Documentamos al menos cuatro hechos de violencia física y verbal, amenazas, intimidación, censura y daños al equipo de trabajo.

En uno de los casos, una compañera periodista fue encapsulada y obligada a borrar material periodístico que había registrado durante la protesta.

En otro, se registraron agresiones físicas contra un camarógrafo y daños al equipo utilizado, además de amenazas e intimidaciones contra compañeras y compañeros que documentaban la movilización. No las intervenciones de iconoclasia, sino distintos momentos de la protesta.

De acuerdo con registros audiovisuales y testimonios, las agresiones fueron cometidas por integrantes del denominado bloque negro y de la batucada WAMAZO Ensamble de Re-Percusión.

No es la primera vez que ocurren hechos de esta naturaleza. La violencia ha escalado en intensidad y, el pasado 2 de octubre, alcanzó un nivel preocupante.

Reconocemos que quienes integran estos grupos pueden buscar resguardar la integridad, imagen e identidad de quienes realizan acciones de iconoclasia. Sin embargo, ese propósito no justifica la violencia, intimidación, hostigamiento ni obstrucción del trabajo periodístico.

Desde una perspectiva de derechos humanos y de género, nos preocupa cualquier forma de violencia contra periodistas y las condiciones en las que se desarrolla el ejercicio periodístico durante las movilizaciones, particularmente cuando se trata de mujeres periodistas.

Los hechos documentados vulneran derechos protegidos por los artículos 6º y 7º de la Constitución, relativos a la libertad de expresión, la difusión de información y el ejercicio periodístico.

Lamentamos que acciones como estas, cometidas por integrantes del denominado bloque negro y de la batucada WAMAZO Ensamble de Re-Percusión, estén desvirtuando y afectando luchas legítimas de la comunidad estudiantil, de las víctimas de violencia extrema y de las colectivas feministas.

Nuestra postura no cuestiona el derecho a la protesta ni las causas que motivan las movilizaciones.

Por el contrario, consideramos que la protesta social y el ejercicio periodístico deben coexistir.

Hacemos un llamado a quienes participan en estos grupos y en las movilizaciones a respetar el ejercicio periodístico y abstenerse de cualquier acto de violencia, intimidación, hostigamiento, censura o daño al equipo de trabajo de quienes documentan las protestas.

Informar no es agredir.
Documentar no es provocar..